lunes, 25 de enero de 2016

Pero mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días.

Jeremías 2:32b.

  


   "Hoy no orare ya voy tarde al trabajo...", "Ya se me hizo tarde, creo que leere hasta mañana...", "Ha sido una semana larga, me merezco un descanso antes de regresar a la rutina, no ire a la iglesia solo hoy..."
   Pasa un día tras otro, y sin darnos cuenta, entramos a un círculo vicioso del cual ya no podemos salir, esos días se han convertido en semanas, meses, años. Se nos hace tan normal, que pensamos que todo esta bien, nos autoanalizamos y pensamos "no pasa nada, todo ha estado muy tranquilo" y al escuchar de la palabra pecado, creemos que no hay nada que poner a cuentas con Dios. Nos hemos enfriado y perdido la sensibilidad para percibir la voz de Jesús. 
   Dios nos llama hoy a regresar a Él, a circuncidar nuestro corazón, a quitar todo aquello que estorba para poder sentir a Dios, reconocer nuestro pecado y pedirle perdon, para que vengan de Él, tiempos de refrigerio. El Señor nos recuerda como eramos tan fieles a el cuando recien nos convertimos no importando la tierra arida y seca, si no solo su presencia nos bastaba. Hoy es momento de dejar de añorar el pasado, despertar del sueño en el presente y ponernos a cuentas con El Creador, quien nos ha regalado este día, para acercarnos a Él mostrandole todo nuestro amor.

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